Un Irish Whiskey es un whisky destilado y envejecido en Irlanda durante al menos tres años en barricas de madera.
Tradicionalmente se elabora a partir de una mezcla de cebada malteada y sin maltear, y suele destilarse tres veces en alambiques de cobre, lo que le aporta su suavidad característica.
Se lo reconoce por su perfil ligero, afrutado y accesible, con notas suaves y equilibradas que reflejan siglos de tradición irlandesa en la destilación.