Los licores son bebidas alcohólicas elaboradas a partir de destilados a los que se les añade azúcar, hierbas, frutas, especias u otros aromatizantes.
Suelen tener un perfil dulce y aromático, y varían ampliamente en sabor y textura según su composición.
Se los reconoce por su versatilidad para disfrutarse solos, en cocteles o como ingrediente en la gastronomía, aportando intensidad y carácter únicos que enriquecen la experiencia sensorial.