Un Rye Whiskey es un whisky elaborado con al menos un 51% de centeno en su mezcla de granos, lo que le confiere un perfil especiado, seco y vigoroso.
Puede ser producido en distintas regiones, aunque Estados Unidos y Canadá son sus principales exponentes.
Se lo reconoce por su carácter audaz, su final picante y su complejidad aromática, siendo una elección ideal para quienes buscan un whisky con fuerza y personalidad.