Un Single Malt Scotch Whisky es un whisky elaborado exclusivamente a partir de cebada malteada, destilado en alambiques de cobre dentro de una única destilería en Escocia, y envejecido por un mínimo de tres años en barricas de roble.
Se lo reconoce por su pureza, profundidad y carácter distintivo, con una complejidad de aromas y sabores que reflejan el terruño, el agua y las técnicas únicas de cada destilería.
Es la expresión más fiel del arte del whisky escocés.